Conscientes de que estamos ante un asunto de repercusión planetaria, desde MAFA estudiamos soluciones biológicas para una agricultura que, ahora más que nunca, necesita minimizar su impacto ambiental y promover la conservación de recursos
‘Una sola salud‘ es el lema del Día Internacional de la Sanidad Vegetal en 2025, una jornada que se estableció hace cuatro años, en 2021, con la finalidad de contribuir al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para el año 2030.
Y precisamente en torno a esta efeméride, arranca la tercera edición de la campaña europea #PlantHealth4Life. Se trata de una iniciativa impulsada por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la Comisión Europea y, en España, por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Y es que el lema de Día de la Sanidad Vegetal de este año dice todo acerca de la importancia de la Sanidad Vegetal, un asunto de repercusión planetaria que pone el acento en la necesidad de proteger la salud de las plantas.
En esta línea va también el trabajo de investigación e innovación que llevamos a cabo desde MAFA para formular soluciones biológicas con destino a una agricultura que, ahora más que nunca, necesita minimizar su impacto medioambiental y promover la conservación de los recursos naturales. ¿Y en qué se traduce esto? En plantas y árboles sanos y resilientes.
4 razones que explican la importancia de la sanidad vegetal
Las plantas ‘nos nutren’
Sí. Así de simple. La vida de las plantas, de las especies vegetales, es nuestra vida también. No en balde, el 80% de los alimentos que consume la humanidad es de origen vegetal y el 98% del oxígeno ambiental es producido por las plantas. Y no sólo eso. La sanidad vegetal es la base de la seguridad alimentaria y está estrechamente vinculada con la salud humana, animal y ambiental. Por ejemplo, las plagas o enfermedades que afectan a las especies vegetales pueden desencadenar una cascada de efectos negativos en el suministro de alimentos y generar enfermedades en las personas transmitidas por patógenos nocivos.
Son la base de un ecosistema equilibrado
Diversos organismos y entidades, como la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (IPPC) llevan tiempo fomentando la concienciación global sobre la importancia de mantener sanas a plantas y cultivos frente a plagas, enfermedades y otros factores que amenazan su desarrollo. La Sanidad Vegetal es clave para un ecosistema equilibrado que nos ‘sostiene’ a todos los seres vivos.
En un ecosistema desequilibrado, se puede perder hasta un 40% de las cosechas debido a las plagas, lo que representa un gran obstáculo para alcanzar la seguridad alimentaria global, daña la biodiversidad y afecta negativamente a las economías y medios de vida de todos los miembros de la cadena, pero especialmente de los agricultores.
Las plantas necesitan nuestra protección
Malezas, plagas, enfermedades que se propagan con mayor velocidad, suelos cada vez más deteriorados… Son muchas las cuestiones que están afectando a la salud de las plantas que nos alimentan, entre otras muchas cosas. Por eso protegerlas es imprescindible en un escenario que requiere de soluciones naturales para una agricultura sostenible y unos ecosistemas equilibrados, donde la gestión de los problemas de salud de las plantas no generen pérdida de biodiversidad, contaminación ambiental o problemas de seguridad alimentaria, entre otras cuestiones.
Es por ello que en MAFA estamos comprometidos con una agricultura más resiliente, que siga siendo productiva pero que respete la biodiversidad y permita la convivencia adecuada entre los cultivos y su entorno medioambiental. Creemos que es posible formular biosoluciones que combinen la eficacia frente a plagas o enfermedades con un bajo impacto ambiental y un alto beneficio social.
Los problemas de Sanidad Vegetal son hoy globales
Es otra razón de peso, porque hoy el comercio internacional, el cambio climático y la globalización están propiciando la introducción de plagas provenientes de la otra punta del planeta .En este sentido, instituciones y administraciones, como la Unión Europea desarrollan medidas y legislaciones para actuar de barrera y frontera ante la importación de vegetales que puedan alojar algunos organismos y microorganismos nocivos.
Frente a esa globalización de plagas o enfermedades, es primordial crear productos y tratamientos que sean seguros, específicos y residuo cero para el entorno.
Son tres aspectos transversales a las soluciones agrícolas de MAFA:
- Seguras, porque no generan toxicidad alguna durante su aplicación ni en los alimentos cosechados.
- Específicas, porque se crean para ser aplicadas en unas determinadas condiciones y ante un determinado problema.
- Sin residuos, porque son productos ‘de vida corta’ que, una vez cumplido su objetivo, resultan prácticamente inocuos para el entorno.
Visto que nos sobran razones para proteger a nuestras plantas, es urgente que trabajemos juntos contra la dispersión de plagas y enfermedades devastadoras, fomentando la innovación científica para abordar estas y otras amenazas y promoviendo prácticas responsables en los cultivos.
Hablar de Sanidad Vegetal es hacerlo de seguridad alimentaria, protección del medio ambiente y desarrollo sostenible.

