La transición hacia una alimentación y una agricultura sostenibles es clave para garantizar la seguridad alimentaria mundial. Según la FAO, la agricultura sostenible es aquella que satisface las necesidades de las generaciones presentes y futuras. Y, al mismo tiempo, garantiza la rentabilidad, la salud ambiental y la equidad social y económica. Dicho de otra forma, una producción sostenible de alimentos es la única manera de afrontar el futuro. Recordémoslo en este Día Mundial de la Alimentación.
La producción sostenible de alimentos es prioritaria por cinco razones principales: protege el medio ambiente al reducir el impacto ecológico de la agricultura, contribuye a la salud humana al producir alimentos más nutritivos y libres de químicos, promueve la resiliencia de los ecosistemas y las comunidades, genera prosperidad económica y equidad social, y asegura la viabilidad a largo plazo de los sistemas alimentarios. Así lo destaca la FAO, que entiende que hay que abordar de manera urgente desafíos cruciales relacionados con el medio ambiente, la salud, la economía y la sociedad.
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Protección del medio ambiente
Producir alimentos de manera sostenible nos permite reducir el impacto ambiental que puede generar una agricultura y ganadería intensiva. Es posible llevar a cabo una agricultura en la que se tengan en cuenta y atiendan las siguientes cuestiones:
- La conservación de los recursos naturales: Protegiendo los suelos de la erosión y manteniendo su fertilidad, así como preservando la calidad del agua.
- La lucha contra el cambio climático: Reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero a través de prácticas como la disminución del uso de fertilizantes químicos o la gestión eficiente de la tierra. En MAFA trabajamos en esa línea, formulando biofertilizantes y bioestimulantes que no generen fitotoxicidad.
- La preservación de la biodiversidad: Fomentando un ecosistema más equilibrado al proteger y restaurar hábitats naturales y al evitar el uso de pesticidas. Así beneficiamos a los polinizadores y, cómo no, ese microbioma del suelo que tanto mencionamos en MAFA. Porque los microorganismos presentes en los ecosistemas agrícolas pueden ser nuestros mejores aliados.
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Mejora de la seguridad alimentaria y nutricional
¿Por qué decimos esto? Porque una producción sostenible puede garantizar que las personas tengan acceso a suficientes alimentos seguros y nutritivos hoy y en el futuro sin agotar los recursos naturales. Y es que la seguridad alimentaria, recordémoslo, implica la disponibilidad, el acceso, el consumo y la estabilidad del suministro de alimentos.
En este sentido, una agricultura sostenible contribuye a:
- Una mayor resiliencia del sistema productivo agrícola: Los sistemas sostenibles son más resilientes a factores externos que tanto afectan y comentamos en otros post, como el cambio climático y las plagas. Si nuestros cultivos están preparados para afrontar estas situaciones (el objetivo de MAFA) se garantiza una producción de alimentos más estable a largo plazo.
- El acceso a alimentos de calidad, ya que se fomenta la producción de alimentos nutritivos, saludables y seguros, libres de pesticidas y otros químicos. Otro de los pilares de la actividad de MAFA: productos residuo cero.
- Disponibilidad para las generaciones futuras. Y eso es quizá lo más importante, porque una agricultura sostenible garantiza que las futuras generaciones también puedan satisfacer sus necesidades alimentarias, al basar su actividad en la protección de los recursos naturales.
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Impulso de lo local
Una producción sostenible puede fortalecer las economías locales y crear un sistema más justo para los productores, que es otro de los problemas que ha generado la globalización económica. Desde lo local es más fácil satisfacer las necesidades alimenticias de la población. Y por eso es fundamental propicias una agricultura que atienda firmemente a:
- El apoyo a los agricultores: Las prácticas sostenibles pueden reducir los costes asociados al transporte y la dependencia de insumos externos.
- La bioeconomía circular: Es decir, fomenta una economía que reutiliza recursos y minimiza los residuos, lo que reduce costes y genera nuevas oportunidades de negocio.
- Una mayor eficiencia y rentabilidad: La gestión sostenible mejora la eficiencia en el uso de recursos como el agua y la energía, lo que se traduce en una reducción de costes para los productores a largo plazo. También las soluciones de MAFA potencian esa eficiencia y rentabilidad sin perjuicio del entorno y protegiendo, ante todo, la biodiversidad.
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Más nutrición y más seguridad es igual a más salud
Es otra cuestión que siempre defendemos desde MAFA: que la agricultura siempre es un aliado de la población, porque tiene la enorme responsabilidad de sustentar gran parte de su alimentación y, además, de hacerlo bien.
Producir de forma sostenible significa rentabilidad para el agricultor, pero también compromiso social mediante:
- La producción de alimentos saludables, puesto que evita el uso de productos químicos nocivos como pesticidas, que pueden tener efectos negativos en la salud humana.
- La reducción de la contaminación: Al disminuir la contaminación del agua y el aire, se reducen las enfermedades asociadas a la exposición a contaminantes ambientales.
- La promoción de dietas saludables: La producción sostenible promueve el consumo de alimentos de temporada y locales, lo que favorece una dieta más fresca, variada y nutritiva.
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Más equidad social
Y es que hablar de agricultura y producción sostenibles tiene, indiscutiblemente, una dimensión social que encaja perfectamente en un sistema alimentario más justo e inclusivo para todos en la medida en que:
- Reduce la brecha entre lo rural y lo urbano: Es prioritario mejorar de la eficiencia y la rentabilidad de las explotaciones locales puede ayudar a reducir la pobreza en las comunidades rurales y frenar la despoblación.
- Se centra en el bienestar y la igualdad social, ya que permite abordar el grave problema de la desigualdad en el acceso a alimentos, garantizando que los alimentos nutritivos sean accesibles para todos.
Desafortunadamente no existen las varitas mágicas
Pero, como defiende la FAO, en este Día Mundial de la Alimentación vayamos «de la mano por unos alimentos y un futuro mejores»

